Thérèse Post, una mujer de 93 años, ha emprendido un viaje inusual por las carreteras de Francia acompañada de su nieto, Jules Riss. El dúo ya ha recorrido unos 2.000 kilómetros utilizando la modalidad de autostop. Próximamente, tienen planeado trasladar su travesía hacia la región de Ardèche. Esta iniciativa busca fortalecer el vínculo afectivo entre ambos a través de la convivencia constante. Asimismo, el proyecto pretende generar una reflexión sobre la relación actual de la sociedad con las personas mayores. La complicidad entre abuela y nieto es el motor de esta experiencia itinerante. El viaje se presenta como un desafío a los prejuicios sobre la edad y la movilidad.