A 25 años de los ataques del 11 de septiembre, Khalid Sheikh Mohammed, presunto ideólogo de los atentados, permanece detenido en Guantánamo. Se le atribuye la planificación de los ataques y la selección de los pilotos involucrados. Capturado en 2003, su juicio está programado para junio de 2028, marcando un largo proceso legal. Su figura central en la planificación de los ataques del 11-S lo ha convertido en uno de los prisioneros más notorios en la base naval de Guantánamo. El caso plantea interrogantes sobre la justicia y la duración de la detención sin juicio. La persistencia de su cautiverio en Guantánamo sigue siendo un punto de controversia internacional.