El número de fallecimientos relacionados con la agencia de control de inmigración y aduanas (ICE) ha alcanzado las 54 personas, con la reciente muerte de un inmigrante salvadoreño. Este trágico suceso ha desatado protestas por parte de familiares y conocidos de la víctima. Los manifestantes exigen el cierre inmediato del centro de detención Delaney Hall, ubicado en Nueva Jersey, responsabilizándolo por las condiciones que contribuyeron al deceso. La muerte del inmigrante salvadoreño se suma a una creciente preocupación sobre el trato y las condiciones de vida en los centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos. Activistas y organizaciones de derechos humanos denuncian la falta de atención médica adecuada y las condiciones insalubres en estos centros. Este caso reaviva el debate sobre las políticas de inmigración y la necesidad de una reforma integral del sistema de detención.