Un funcionario de la OTAN reveló a Bloomberg que aproximadamente 50.000 soldados rusos han desaparecido de las zonas más peligrosas del frente de batalla entre Rusia y Ucrania durante el mes de septiembre. Estas áreas son descritas como "zonas de muerte", indicando la intensidad de los combates. La mayoría de estos soldados, según la misma fuente, no volverán a incorporarse a las filas. Esta alarmante cifra representa una pérdida significativa de personal militar ruso. La OTAN continúa monitoreando la situación y analizando las implicaciones de estas bajas. Este hallazgo proporciona nueva información sobre el costo humano de la guerra en Ucrania y la efectividad de las fuerzas ucranianas. La información fue dada a conocer en un contexto de creciente preocupación por la escalada del conflicto.