Alrededor de 500 exfuncionarios europeos han hecho un llamamiento para que se bloquee la expansión de los asentamientos israelíes. El plan en cuestión contempla la construcción de más de 1.200 nuevas viviendas. Esta expansión agrava el aislamiento de Jerusalén Oriental de Cisjordania. Los exfuncionarios expresan su preocupación por el impacto de estos asentamientos en la viabilidad de una solución de dos estados. Argumentan que la expansión es una violación del derecho internacional y un obstáculo para la paz. La construcción amenaza con complicar aún más la situación en Jerusalén Oriental y Cisjordania. Piden una respuesta firme de la comunidad internacional para detener esta expansión.