Los restos de un barco de aproximadamente 4500 años de antigüedad han sido descubiertos frente a la costa de Turquía, cerca de la isla de Kekova. Aunque la madera del barco no se ha conservado, se han recuperado más de treinta vasijas de cerámica y ánforas en buen estado, algunas de las cuales podrían revelar su contenido original. Los arqueólogos submarinos creen que este pecio es el más antiguo jamás encontrado y lo describen como una "cápsula del tiempo". El barco mercante, de unos 10 metros de largo, se hundió relativamente cerca de la costa, con los restos de su carga localizados a unos 30 metros de profundidad, junto con tres anclas de piedra. Las ánforas, decoradas de manera similar a las encontradas en el Oriente Medio, sugieren una datación entre 4400 y 4700 años atrás. Los investigadores especulan que el barco podría haber recogido su carga en la costa oriental del Mediterráneo con destino a Troya o Creta. Los hallazgos serán trasladados al nuevo Museo del Mediterráneo de Arqueología Submarina en Antalya, cuya apertura está prevista para los próximos meses.