Un olivo de más de 3.700 años, conocido como Oliveira do Peso, continúa produciendo aceitunas en la región de Alentejo, Portugal. Este árbol extraordinario comenzó a crecer durante la Edad del Bronce, cuando Europa era muy diferente. A pesar del paso de los milenios y el auge y caída de civilizaciones, el olivo ha perdurado. Se encuentra entre los árboles más espectaculares de la región, demostrando una increíble resistencia y longevidad. Su persistencia ofrece una conexión tangible con el pasado remoto. La producción continua de aceitunas es un testimonio de la vitalidad de este antiguo ejemplar. El olivo representa un patrimonio natural y cultural invaluable para Portugal.