Veinticinco años después de los ataques del 11 de Septiembre en los Estados Unidos, las familias de las víctimas continúan sufriendo una profunda angustia. A pesar del tiempo transcurrido, el juicio contra el presunto cerebro de los peores atentados en la historia de los Estados Unidos aún no ha comenzado. Esta demora judicial alimenta el temor de que el tiempo se agote para lograr que se haga justicia. Las familias expresan su frustración y desesperación ante la lentitud del proceso legal. La falta de un juicio visible mantiene abiertas las heridas y dificulta el proceso de duelo. Buscan respuestas y un cierre que parece cada vez más distante, mientras la memoria de los eventos del 11 de Septiembre permanece viva. Para ellas, la búsqueda de justicia es esencial para encontrar paz.

English
Français
Español
हिन्दी
中文