Los posibles candidatos a la presidencia francesa en 2027, incluyendo ex primeros ministros y un ex presidente, están haciendo hincapié en su experiencia política y gubernamental. Buscan capitalizar su trayectoria como un punto fuerte en sus campañas. Sin embargo, este enfoque presenta un riesgo, dado el actual clima político francés que favorece un cambio y rechaza a la clase política tradicional. La estrategia de resaltar la experiencia se percibe como una apuesta por lo que algunos llaman una "prima a la experiencia." Este giro estratégico ocurre diez años después de la elección de Emmanuel Macron, buscando diferenciarse en un panorama político volátil. Queda por ver si esta estrategia resonará con un electorado deseoso de renovación o si será vista como una señal de desconexión con las demandas de cambio.