El proyecto de presupuesto para 2027 ha generado inquietud entre los analistas financieros debido al pronóstico de un déficit fiscal del 4.4%. Este déficit, de concretarse, implicaría un aumento en la deuda pública del país. La preocupación radica en la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. Expertos señalan que un déficit persistente podría limitar la capacidad del gobierno para invertir en áreas clave como salud y educación. Se espera un debate intenso en el Congreso sobre la viabilidad y las posibles modificaciones al proyecto presentado. La oposición ya ha manifestado su rechazo inicial, argumentando que el presupuesto es poco realista y no aborda los problemas estructurales de la economía. Se anticipan ajustes y negociaciones para alcanzar un acuerdo final.