El análisis financiero del Mundial 2026 revela un panorama de contrastes económicos significativos. La FIFA continúa generando ingresos astronómicos a través de la organización de este evento global. Sin embargo, el balance entre quienes ganan y pierden económicamente es complejo. Las cifras actuales muestran que la entidad rectora del fútbol alcanza sumas récord. El impacto se distribuye de manera desigual entre los organizadores y la federación. Este fenómeno pone de relieve la enorme capacidad de monetización del torneo. Finalmente, los datos numéricos confirman la tendencia creciente de los beneficios para la FIFA.