El próximo Mundial de 2026 anticipa un incremento sin precedentes de las apuestas ilegales a través de plataformas digitales. La combinación de la gran expectación generada por el evento deportivo y el auge de las criptomonedas y las “bolsas de apuestas digitales” crea un entorno propicio para actividades ilícitas. La industria del fútbol, ya vulnerable a la delincuencia organizada, se enfrenta a un riesgo de seguridad amplificado. Se teme que el volumen de datos y dinero que circulará en el espacio digital durante el mundial facilite las apuestas ilegales a una escala nunca vista. Las autoridades están en alerta ante esta amenaza creciente y la dificultad de rastrear estas transacciones en línea. Este fenómeno representa un desafío significativo para la integridad del deporte y la seguridad financiera.