El profesor Jules Boykoff analiza la profunda contradicción que define la Copa del Mundo de la FIFA 2026. Aunque se proyecta como el torneo más inclusivo de la historia debido al número de naciones participantes, persisten barreras significativas para muchos aficionados. Factores como las restricciones de visado y los elevados precios de las entradas limitan el acceso real al evento. Asimismo, las preocupaciones sobre la aplicación de leyes migratorias y las tensiones geopolíticas afectan la experiencia global. Estas condiciones transforman una celebración deportiva en uno de los eventos más politizados de los últimos tiempos. En conclusión, el torneo refleja una brecha entre la expansión del juego y la exclusión de quienes le dan sentido.