El Mundial de 2026 comienza este jueves en México con un ambiente de incertidumbre, marcado por tensiones políticas y dificultades para obtener visas. Los precios elevados de las entradas también representan un obstáculo para los aficionados. El partido inaugural enfrentará a México y Sudáfrica, con la esperanza de que el juego pueda superar las preocupaciones previas. Este torneo se perfila como la edición menos inclusiva de la historia, debido a los diversos impedimentos para la asistencia de aficionados y delegaciones. Organizadores y autoridades buscan garantizar la seguridad y el buen desarrollo del evento. A pesar de los desafíos, se espera que el fútbol sea el protagonista principal. El evento se abre con la expectativa de superar las dificultades iniciales y ofrecer un espectáculo deportivo de alto nivel.