En 2026, la festividad de la Dormición de la Madre de Dios, celebrada el 15 de agosto, coincidirá con un sábado. Esto significa que la mayoría de los empleados que trabajan de lunes a viernes no recibirán un día festivo adicional. Tradicionalmente, agosto ha sido un mes con una celebración importante que ofrecía un respiro a los trabajadores. Sin embargo, la ubicación de la festividad en un fin de semana altera estos cálculos. Esto impacta directamente el número de días libres legales restantes en el año. La situación genera expectativas sobre futuros mini-vacaciones y ajustes en el calendario laboral. Este cambio afecta a una parte significativa de la fuerza laboral con horarios convencionales.