Los recientes incendios en Francia y España reviven el recuerdo del gran incendio forestal de Västmanland en Suecia durante el verano de 2014. Este incendio fue un punto de inflexión que provocó una revisión completa de la preparación de Suecia ante incendios forestales. Tobias Erdsjö señala que, a raíz de esta experiencia, ahora se identifican mejor los riesgos potenciales. Actualmente, Suecia moviliza más recursos desde el inicio de un incidente, lo que permite una respuesta más rápida y eficaz. El evento de 2014 sirvió como una valiosa lección para fortalecer la capacidad de respuesta del país ante este tipo de emergencias. La prevención y la movilización temprana son ahora prioridades clave en la gestión de incendios forestales suecos.