La fundación Air/Sea Heritage descubrió los restos de un avión accidentado en 1952 en el Océano Atlántico, cerca de Puerto Rico. El fuselaje se encontró a unos 600 metros de profundidad y está partido en dos secciones, a ocho kilómetros de la costa de San Juan. Según Josh Gates, presentador de Discovery Channel, este accidente tuvo un impacto significativo en la evolución de la aviación. Los detalles exactos de cómo la tragedia transformó la industria aún se están investigando. El hallazgo representa un momento crucial para comprender la historia de la aviación y sus avances en seguridad. Se espera que el análisis de los restos proporcione más información sobre las causas del accidente y sus consecuencias.