Al menos 18 migrantes han muerto y muchos más resultaron heridos durante un intento masivo de cruce a la ciudad española de Melilla, en el norte de África. Miles de migrantes, principalmente de Sudán y otras nacionalidades africanas, asaltaron la valla fronteriza entre Marruecos y Melilla. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad marroquíes y españolas fueron violentos, con migrantes lanzando piedras y prendiendo fuego a vehículos policiales. Las autoridades españolas advierten sobre una posible crisis humanitaria, ya que muchos migrantes, incluyendo menores no acompañados, se encuentran a la intemperie. El incidente ha generado condena internacional y llamamientos a investigar las circunstancias de las muertes. Las autoridades están evaluando la situación y coordinando asistencia para los heridos y supervivientes. El suceso pone de manifiesto la creciente desesperación de los migrantes que buscan una vida mejor en Europa.