Más de 1.6 millones de niños en la gobernación yemení de Taiz corren el riesgo de perder el acceso al agua debido a los combates y la escasez de combustible que amenazan los servicios básicos. Agencias de las Naciones Unidas (ONU) han emitido una advertencia sobre esta situación crítica. La falta de combustible impide el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua, afectando directamente a la población infantil. Esta crisis se suma a las ya existentes dificultades humanitarias en Yemen, un país devastado por años de conflicto. La situación en Taiz es particularmente preocupante debido a la intensidad de los enfrentamientos en la región. Las agencias de la ONU instan a las partes en conflicto a garantizar el acceso a los suministros humanitarios y a proteger la infraestructura civil esencial, como los sistemas de agua. El acceso al agua potable es fundamental para la supervivencia y el bienestar de los niños yemeníes.