El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay advierte sobre la influencia del Partido Comunista Chino (PCC) en la región, señalándolo como un desafío importante para la seguridad. Según declaraciones oficiales, el PCC no necesita una base física en Uruguay para generar un efecto negativo. La Administración para el Control de Drogas (DEA) colabora con Uruguay proporcionando información relevante para investigaciones locales. Se espera una profundización en la cooperación bilateral en materia de seguridad entre ambos países. Esta colaboración busca contrarrestar actividades ilícitas y proteger los intereses nacionales. La preocupación estadounidense se centra en la capacidad del PCC para ejercer influencia a pesar de su ausencia de presencia física en el territorio uruguayo. El objetivo final es fortalecer la capacidad del gobierno uruguayo para responder a estos desafíos.