El 19 de octubre, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamado para cambiar el nombre del estado de Nuevo México a Nueva América. Esta solicitud, inusual y repentina, ha generado sorpresa y debate en todo el país. No se han proporcionado razones específicas para este cambio de nombre propuesto por el mandatario. La propuesta se produce en un contexto de tensiones políticas y retóricas nacionalistas asociadas con la administración Trump. Se espera que la propuesta enfrente una fuerte oposición de los funcionarios electos y residentes de Nuevo México. El cambio de nombre requeriría el apoyo legislativo en Nuevo México y la aprobación del Congreso de los Estados Unidos para ser implementado.