El expresidente Donald Trump continúa haciendo promesas de beneficios económicos a los votantes durante sus mítines de campaña. Estas promesas se condicionan a una victoria del partido Republicano en las próximas elecciones de medio término. Trump ha insinuado la posibilidad de realizar pagos directos a los ciudadanos, sin especificar el monto exacto ni la forma en que se distribuirían estos fondos. La estrategia busca movilizar a su base electoral y aumentar la participación en las urnas. Críticos argumentan que estas promesas son demagógicas y buscan comprar el voto de los ciudadanos. La campaña de Trump se centra en estados clave donde la competencia electoral es más reñida, buscando asegurar una mayoría Republicana en el Congreso de los Estados Unidos.