Donald Trump declaró su disposición a reunirse con los presidentes Vladimir Putin de Rusia y Xi Jinping de China para buscar una solución al conflicto bélico actual, incluso sin la presencia del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. La declaración surgió en respuesta a una pregunta sobre la posibilidad de una reunión tripartida para discutir el fin de la guerra. Trump enfatizó su deseo de poner fin a la guerra por cualquier medio necesario, sin importar quiénes participen en las negociaciones. Esta postura sugiere una voluntad de entablar conversaciones directas con los líderes de Rusia y China, independientemente de las tensiones geopolíticas existentes. La prioridad de Trump, según sus palabras, es alcanzar una resolución pacífica, lo que implica una posible vía diplomática independiente de las preferencias de Ucrania. Esta revelación plantea interrogantes sobre su enfoque en la política exterior y su disposición a interactuar con actores considerados adversarios.