Donald Trump reaccionó a la reciente ola de violencia urbana y protestas que sacudieron Francia, específicamente en París y otras ciudades del país. A través de su plataforma Truth Social, el líder republicano afirmó que los migrantes "han tomado" Francia, sugiriendo una conexión entre la inmigración y los disturbios. Esta declaración se produce después de días de protestas que resultaron en miles de arrestos e heridos entre las fuerzas policiales. Trump aprovechó la situación para pedir el "cierre rápido" de las fronteras, intensificando el debate sobre la inmigración y la seguridad. Su comentario ha generado reacciones diversas, con críticos argumentando que explota la situación para promover una agenda política. El impacto de estas protestas y las declaraciones de Trump siguen siendo objeto de análisis en Francia y a nivel internacional.