La administración Trump ha expresado una preocupación creciente sobre el riesgo que representan los hutíes, especialmente a raíz de los ataques con misiles y drones en Arabia Saudita. Estos ataques han impactado objetivos energéticos y de aviación, poniendo en dificultad a Arabia Saudita para defenderse. La situación ha provocado una oleada de advertencias por parte de Washington. La amenaza de los hutíes se percibe como en escalada, requiriendo una atención urgente. Este incremento en la tensión se da en un contexto de inestabilidad en Yemen, donde los hutíes ejercen influencia. Se espera que la administración Trump continúe monitoreando de cerca la situación y evaluando posibles respuestas.