La administración del presidente Donald Trump revocó más de 300.000 visas estadounidenses durante su segundo mandato, según informó el Departamento de Estado el martes. Esta acción representa una significativa modificación de la política de inmigración de los Estados Unidos bajo la presidencia Trump. Si bien los detalles específicos sobre las razones detrás de estas revocaciones no se han revelado completamente, se cree que forman parte de un esfuerzo más amplio para restringir la inmigración legal a los Estados Unidos. El Departamento de Estado no ha publicado una lista de las nacionalidades afectadas ni los motivos específicos de cada cancelación de visa. Esta medida podría tener implicaciones a largo plazo para los solicitantes de visa y las relaciones internacionales de los Estados Unidos. La revocación masiva de visas generó críticas y preocupación entre defensores de los derechos de los inmigrantes, quienes argumentan que estas acciones impactan negativamente a las familias y la economía.