El comandante del Octavo Ejército de EE. UU. en Corea del Sur declaró que sus tropas deben estar preparadas para ser desplegadas fuera de la península de Corea si se les ordena. El teniente general Joe Hilbert argumentó que sería "irresponsable" concentrarse de forma "miope" únicamente en las amenazas presentes allí. Aunque el enfoque principal de su comando es cumplir con los compromisos de EE. UU. bajo su tratado de defensa mutua con Seúl, la ubicación del Octavo Ejército no limita las misiones que puede emprender. Hilbert enfatizó la necesidad de una preparación amplia para posibles escenarios regionales e internacionales. Subrayó que limitar el enfoque exclusivamente a la península coreana sería una visión limitada y poco prudente. Esta declaración refleja una postura de flexibilidad y preparación ante un panorama de seguridad global en constante evolución. La estrategia indica una preparación para responder a emergencias más allá de Corea del Sur.