Un tribunal ha dictado tres condenas por el caso de extorsión al alcalde de Oreokastro, en Grecia. La extorsión se llevó a cabo utilizando un video grabado en un casino ubicado en Bulgaria. La víctima fue amenazada con la divulgación del video si no accedía a las demandas de los extorsionadores. Inicialmente, se había investigado a un rival político del alcalde, pero finalmente fue absuelto de todos los cargos. La sentencia marca el fin de una investigación compleja que involucró pruebas recopiladas en ambos países, Grecia y Bulgaria. Las autoridades griegas colaboraron con las búlgaras para esclarecer los hechos y llevar a los culpables ante la justicia. El caso ha generado gran interés mediático en Grecia debido a la implicación de una figura pública local.