Una empleada de limpieza quedó accidentalmente encerrada en una celda de detención en el sótano de un edificio judicial casi vacío en Copenhague. La mujer se encontraba realizando labores de limpieza cuando la puerta de la celda se cerró detrás de ella, dejándola atrapada sin poder comunicarse, ya que no llevaba teléfono móvil. Afortunadamente, un pequeño detalle alertó a las autoridades sobre su situación. Se desconocen los detalles específicos de cómo ocurrió el error y cómo fue rescatada, pero el incidente resalta la importancia de los protocolos de seguridad en edificios públicos. El incidente ocurrió en Copenhague y generó preocupación por las condiciones de seguridad en el edificio judicial. Se espera una investigación para determinar las causas del incidente y prevenir que se repita.