El Presidente Bola Tinubu declaró que no se arrepiente de la eliminación del subsidio al combustible en Nigeria, afirmando que el país no volverá a esta política. Tinubu comparó el estado anterior de Nigeria con Egipto, sugiriendo una situación económica insostenible bajo el subsidio. El mandatario defendió su decisión como necesaria para el progreso económico de Nigeria. Subrayó que regresar al subsidio sería perjudicial para el futuro financiero del país. Esta declaración reafirma el compromiso de su administración con la reforma económica. La medida, aunque impopular a corto plazo, se considera vital para la estabilidad a largo plazo de Nigeria. Se espera que la eliminación del subsidio libere fondos para otras áreas prioritarias del desarrollo nacional.