Los precios del petróleo se mantienen cerca de los $110 por barril, impulsados por las crecientes tensiones geopolíticas que involucran a Rusia y Arabia Saudita. Ataques reivindicados por los hutíes de Yemen contra instalaciones en Arabia Saudita han exacerbado las preocupaciones sobre la estabilidad. Esta situación ha mantenido los precios por encima de los $100, a pesar de la reciente decisión de Washington de flexibilizar las restricciones a las exportaciones de energía rusas. Los comerciantes evalúan cautelosamente las implicaciones de estos eventos para la seguridad energética global. El mercado reacciona a la incertidumbre en Medio Oriente, lo que sugiere una continua vulnerabilidad en el suministro. Esta volatilidad podría persistir mientras las tensiones en la región no disminuyan.