El Ministerio de Salud y Bienestar de Taiwán ha implementado una nueva regulación que prohíbe a las cuidadoras (保母) emplear a personas que conviven con ellas y que tengan antecedentes de agresión sexual, violencia doméstica o tráfico de drogas. Esta medida surge tras preocupaciones sobre la seguridad de los niños bajo el cuidado de estas personas. La nueva política implica verificaciones mensuales para asegurar el cumplimiento de estos requisitos. El objetivo principal es proteger a los niños y garantizar un entorno seguro para el cuidado infantil en Taiwán. Estas inspecciones mensuales se extenderán a todas las cuidadoras del país (臺灣). Las infracciones a esta regulación pueden llevar a sanciones y la revocación de las licencias de cuidado infantil. Esta acción refleja un compromiso renovado con la protección de los derechos y la seguridad de los menores en Taiwán.