En Bangkok, Tailandia, el Primer Ministro Anutin Charnvirakul y legisladores del partido Bhumjaithai presentaron dos proyectos de ley para endurecer las leyes sobre drogas en el país. La propuesta central busca establecer una presunción de tráfico de drogas para personas que posean sustancias ilegales, lo que implicaría que se asuma su intención de venderlas. Además, se plantean el aumento de las sanciones para los consumidores de drogas y la expansión de los poderes de investigación de las autoridades. Anutin, quien también funge como Ministro del Interior, impulsó esta reforma legal. Los proyectos de ley buscan modificar sustancialmente el enfoque de Tailandia hacia el control de drogas, pasando de un enfoque más centrado en el consumo a uno que prioriza la persecución del tráfico. La medida ha generado debate sobre su posible impacto en los derechos individuales y las estrategias de reducción de daños.