Grupos de derechos humanos han alertado sobre el aumento de ataques con aviones no tripulados en Sudán, que están teniendo como objetivo a civiles e infraestructura crítica. Los recientes ataques han causado la muerte de al menos 160 personas, exacerbando la inestabilidad en la región. Las organizaciones denuncian que estos ataques violan el derecho internacional humanitario y ponen en peligro la protección de la población civil. La creciente frecuencia y el alcance geográfico de los ataques con drones en Sudán suscitan una profunda preocupación. Se insta a una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y garantizar que rindan cuentas por sus acciones. La comunidad internacional debe actuar para proteger a los civiles y promover una solución pacífica al conflicto en Sudán. La situación humanitaria en Sudán se deteriora rápidamente debido a estos ataques y la violencia en curso.