El solicitor Eoghan O’Sullivan negó rotundamente las acusaciones de que los casos de violación fueran deliberadamente seleccionados durante las huelgas de solicitors en Irlanda. Estas declaraciones se producen en respuesta a sugerencias hechas por O’Callaghan, las cuales fueron rechazadas por O’Sullivan como indignas de su cargo. El Taoiseach, por su parte, expresó su apoyo al ministro en esta controversia. La situación surge en el contexto de un conflicto laboral entre solicitors y autoridades irlandesas. O’Sullivan insiste en que no existe evidencia de que los casos de violación se hayan visto afectados de manera intencionada por las acciones de los solicitors en huelga. El Taoiseach reafirmó su confianza en la gestión del ministro, respaldando su postura frente a las acusaciones. Este incidente ha generado debate público sobre la independencia del sistema legal irlandés y la influencia política en los procesos judiciales.