La gimnasta Sanne Wevers, de 35 años, expresa su sentimiento de pérdida al dejar la gimnasia de alto rendimiento, aunque se muestra en paz con su decisión. A pesar de desear haber competido en más finales durante el Campeonato Mundial en Rotterdam, acepta el final de su carrera. Wevers recibió un último aplauso en Rotterdam Ahoy junto a sus compañeras de equipo durante la ceremonia de despedida. En lugar de tristeza, mostró sentirse aliviada y orgullosa de su trayectoria. La atleta holandesa enfatizó su gran gratitud por las oportunidades y experiencias vividas a lo largo de su carrera deportiva. Su adiós marca el fin de una era en la gimnasia de los Países Bajos, pero también un nuevo comienzo lleno de agradecimiento.