Una investigación conjunta de medios públicos europeos revela que más de 50 ataques híbridos físicos han sido dirigidos a Europa en los últimos seis meses, con indicios que apuntan a Rusia como el origen. El jefe del Estado Mayor de Defensa sueco, Carl-Johan Edström, advierte que estos ataques no cesarán en el corto plazo, anticipando un período de inestabilidad que podría durar entre 10 y 15 años. La investigación detalla un incremento significativo en estas operaciones encubiertas destinadas a desestabilizar a los países europeos. Estos ataques, de naturaleza híbrida, combinan tácticas convencionales y no convencionales para crear confusión y sembrar el caos. Se espera que Europa fortalezca sus defensas y cooperación para contrarrestar esta creciente amenaza. La situación exige una respuesta coordinada y a largo plazo para mitigar los riesgos.