El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, declaró este miércoles que las decisiones con respecto al acceso de Ucrania a la red Starlink corresponden a la empresa matriz SpaceX y a Elon Musk, y no a la Casa Blanca. Según informa Reuters, estas declaraciones sugieren que Musk habría restringido el acceso de Kiev a este servicio de internet. The Wall Street Journal (WSJ) informó el martes sobre esta situación. Rubio enfatizó que no tiene conocimiento de que ellos (el gobierno estadounidense) hayan sabido de esta decisión. La controversia se centra en la limitación de una tecnología clave utilizada en el frente en Ucrania, generando interrogantes sobre el rol de una empresa privada en conflictos bélicos y su impacto en la comunicación y defensa de un país en guerra. La situación plantea dudas sobre la independencia de SpaceX y el alcance de la influencia de Elon Musk en decisiones estratégicas relacionadas con Ucrania.