El actor Romeo Tan, de Singapur, reveló su obsesión por adquirir cargadores portátiles, admitiendo que posee cinco. Tan expresó su nerviosismo cuando la batería de su teléfono baja al 70 por ciento, lo que demuestra su dependencia de estar siempre conectado. Confesó que sus compañeros de trabajo son conscientes de que pueden pedirle prestado un cargador en cualquier momento. Esta práctica refleja la importancia de la disponibilidad de energía para los artistas en la industria del entretenimiento. El actor parece haber solucionado el problema de la duración de la batería con esta provisión constante de energía extra. Esta curiosa costumbre ha generado comentarios entre sus colegas y seguidores, quienes reconocen la ansiedad de quedarse sin batería.