Los acreedores globales están prestando cada vez más atención al riesgo de violaciones de derechos humanos (DDHH) asociados con las empresas mineras. El riesgo de conflictos con las comunidades locales que resulten en la interrupción de las operaciones puede tener un impacto significativo en la capacidad de estas empresas para cumplir con sus obligaciones crediticias. Estos conflictos pueden generar pérdidas financieras y afectar la continuidad de los proyectos mineros en lugares como Yakarta. Los acreedores evalúan ahora si las empresas mineras están gestionando adecuadamente los riesgos relacionados con los derechos humanos. Esta tendencia refleja una creciente conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa en el sector minero. La diligencia debida en materia de DDHH se está convirtiendo en un factor crucial en la toma de decisiones de inversión y financiación.