Un padre de Dubrovnik, Croacia, fue multado con 500 euros tras golpear a su hijo. El incidente ocurrió después de que el padre sospechara que su hijo estaba fumando marihuana. El tribunal dictó la pena más leve posible en este caso. Además, el padre fue absuelto de los cargos por agredir al amigo del hijo, que también estaba presente. La decisión judicial destaca un conflicto familiar que escaló a violencia física. El caso ha generado debate sobre la disciplina parental y los límites legales de la corrección. La multa impuesta representa una respuesta judicial a la agresión cometida en Dubrovnik.