Un oso negro causó revuelo en una biblioteca al irrumpir en busca de comida. El incidente ocurrió precisamente en el centenario de la publicación de “Winnie-the-Pooh”, un hecho que no pasó desapercibido. El oso, al parecer, se enfocó en los refrigerios de los empleados, consumiendo mantequilla de maní, galletas y, notablemente, un tarro completo de miel. Las autoridades locales respondieron al llamado, asegurando que el oso entró y salió de la biblioteca sin causar daños mayores. La biblioteca, ubicada en un área donde la presencia de osos es común, revisará sus protocolos de seguridad. Este inusual evento ha generado interés y ha recordado la icónica historia del oso amante de la miel.