En Katmandú, Nepal, el festival de Dashain, el más importante del país, no trae alegría a todos. Los trabajadores que ganan el jornal diariamente enfrentan dificultades para costear el viaje de regreso a sus hogares y comprar ropa nueva para sus hijos. Esta situación les impide disfrutar plenamente de las celebraciones tradicionales. A pesar de la importancia cultural de Dashain en Nepal, la realidad económica de muchos residentes de Katmandú les obliga a vivir el festival con preocupación y estrés financiero. Para estas familias, Dashain se convierte en un recordatorio de sus dificultades, en lugar de un momento de unión familiar y felicidad. La brecha entre la tradición y la necesidad económica es evidente en la capital nepalesa durante esta festividad.