Ataques aéreos perpetrados por el ejército de Myanmar el jueves resultaron en la muerte de al menos 16 personas. Los ataques se llevaron a cabo simultáneamente en tres áreas distintas: las regiones de Magway y Mandalay, y el estado de Chin. El régimen utilizó un variado arsenal que incluía girocópteros, drones kamikaze y aviones de combate en los ataques. Los objetivos fueron civiles, según informes iniciales, lo que intensifica las preocupaciones sobre la brutalidad de la junta militar. Los incidentes marcan una escalada significativa en la violencia que azota a Myanmar desde el golpe de estado de 2021. Esta ola de ataques aéreos apunta a una estrategia de terror deliberada contra la población civil. La situación humanitaria en Myanmar continúa deteriorándose a medida que la violencia se extiende.