El Ministro del Interior de Kirguistán, Ulan Niyazbekov, ha negado categóricamente que existan motivaciones políticas detrás de la entrega de Sıyımık Japykeyev a la milicia. La declaración del Ministro se produce en respuesta a acusaciones previas sobre posibles interferencias políticas en el arresto. Niyazbekov afirmó que la acción fue puramente una cuestión de cumplimiento de la ley y procedimiento policial estándar. No proporcionó detalles específicos sobre las razones de la detención de Japykeyev. Esta respuesta apunta a disipar cualquier especulación sobre una posible persecución política. El Ministro reafirmó el compromiso de su cartera con la imparcialidad y el respeto a los procesos legales en Kirguistán.