El ministro de Vivienda de Irlanda, Browne, enfatizó que la asequibilidad es “la clave absoluta” para la vivienda en Irlanda. Sin embargo, el ministro se negó a expresar su apoyo a una disminución en los precios de las casas, a pesar de ser presionado en repetidas ocasiones por los periodistas. Esta evasiva ha generado críticas sobre la postura del gobierno con respecto a la crisis de vivienda en Irlanda. La negativa a comentar si desea o no que los precios bajen plantea interrogantes sobre sus estrategias para hacer frente a la falta de viviendas asequibles. Analistas sugieren que su silencio podría estar relacionado con las implicaciones económicas que una caída de precios tendría en Irlanda. La situación sigue siendo un punto central de debate político y social en Irlanda.