El gobierno italiano desplegará 500 militares en Milán para reforzar la seguridad tras dos días de disturbios. El viceprimer ministro, Matteo Salvini, anunció la medida luego de que manifestantes se enfrentaran a la policía, saquearan tiendas y vandalizaran propiedades en la ciudad de Milán. Los enfrentamientos comenzaron tras protestas que se tornaron violentas. Salvini especificó que las acciones se llevarán a cabo el martes como respuesta directa a la escalada de violencia. El objetivo principal es proteger a los ciudadanos y restaurar el orden público en Milán. Las autoridades buscan prevenir nuevos incidentes y asegurar la estabilidad en la región.