Microsoft ha retirado sus planes para construir un centro de datos en Loughton, Reino Unido, en colaboración con la empresa británica Nscale. La decisión se produce debido a retrasos significativos en la obtención del acceso necesario a la red eléctrica. Este contratiempo representa un revés para las ambiciones del Reino Unido en el campo de la inteligencia artificial, ya que Microsoft buscaba establecer una presencia clave en el país. La falta de infraestructura de energía adecuada ha sido el principal obstáculo para el proyecto, impidiendo su avance. El abandono del acuerdo plantea interrogantes sobre la capacidad del Reino Unido para atraer inversiones en tecnología a gran escala. Representantes de Microsoft han confirmado la cancelación, citando los problemas de conectividad eléctrica como la razón principal de la decisión. El futuro del sitio en Loughton permanece incierto tras la salida de la empresa estadounidense.