Max Hjelm advierte que una propuesta de reunión, que inicialmente puede parecer resultado de incompetencia, también está impulsada por una ideología subyacente. Según Hjelm, esta situación debería generar preocupación y alarma entre los líderes de Europa. La aparente incompetencia observada no es el único factor en juego, sino que se combina con motivaciones ideológicas más profundas. Esta combinación plantea serias interrogantes sobre las intenciones detrás de la propuesta y sus posibles consecuencias para el continente. Hjelm sugiere que los líderes europeos deben analizar cuidadosamente la situación y considerar las implicaciones estratégicas de la reunión propuesta. La advertencia de Hjelm subraya la importancia de comprender las motivaciones ideológicas que pueden influir en las acciones percibidas como incompetentes.