Más de 150 escritores, artistas y figuras públicas del Reino Unido han instado al gobierno a reconsiderar la prohibición de Palestine Action, calificándola de "draconiana". La carta abierta, publicada en The Guardian, expresa preocupación por las implicaciones de la prohibición para la libertad de expresión y el derecho a la protesta. La acción se produce en un momento en que las ventas de productos de la marca de Wayne Rooney se han detenido tras las protestas relacionadas con su asociación con la empresa de defensa BAE Systems. Palestine Action, un grupo activista palestino, ha sido objeto de una prohibición por parte del gobierno del Reino Unido debido a sus protestas directas contra empresas que facilitan el comercio con Israel. Los firmantes de la carta argumentan que la prohibición sienta un precedente peligroso y socava los principios democráticos. La campaña se enfoca en la crítica a la complicidad de empresas británicas en el conflicto palestino-israelí y la consecuente represión de la disidencia. La suspensión de las ventas de Rooney refleja el creciente escrutinio público sobre las empresas que operan en territorios ocupados.